Un juego del espacio que hace pequeños los números gigantes
En el espacio, las distancias se cuentan en millones de kilómetros. Este juego gratis convierte el espacio en una pelota de tenis, una pelota de playa y un viaje en cohete que un niño pequeño puede seguir.
Qué aprende tu hijo o tu hija
El espacio está lleno de números gigantes. Solo el Sol está a unos 150 millones de kilómetros. Por eso el juego enseña el espacio sobre todo con el orden y la comparación: primero, después, último, más grande y más pequeño.
Los niños conocen el Sol y los ocho planetas, y luego los ponen en orden, de Mercurio a Neptuno. Comparan tamaños, con la Tierra del tamaño de una pelota de tenis. En los viajes en cohete aprenden que algunos viajes duran días y otros, años.
Por el camino llegan las grandes ideas. El Sol es una estrella. En el espacio no hay aire. La Luna brilla porque el Sol la ilumina.
- Los ocho planetas en orden desde el Sol
- Comparar tamaños con pelotas que los niños conocen
- Palabras de tiempo: días, meses y años
- Por qué los astronautas necesitan casco, traje espacial y tanque de aire
- Palabras del espacio: estrella, planeta, astronauta y cometa
Por qué hicimos este juego
Los niños hacen preguntas sobre el espacio que parecen sencillas y no lo son. ¿A qué distancia está la Luna? ¿Cuál es el planeta más grande? ¿Puedo ir allí? Queríamos respuestas honestas con palabras que un niño de cuatro años pueda retener.
Por eso el juego usa una medida que los niños ya conocen. Si la Tierra fuera una pelota de tenis, la Luna sería una canica y Júpiter, una gran pelota de playa. El Sol sería tan alto como una casa. Una nota en la pantalla dice que los dibujos no están a escala, para no confundir a nadie.
Además, tu hijo o tu hija es quien protagoniza la aventura. Se convierte en capitán del cohete, y un pequeño astronauta viaja en su ventanilla.
Lo que más les gusta a los niños
Poner los planetas en orden es un rompecabezas muy satisfactorio. Los niños arrastran cada planeta a su círculo, o simplemente los tocan por turno. El juego pregunta qué planeta va después y lo celebra en cada paso, hasta llegar a Neptuno.
El viaje en cohete es el gran momento. Los niños eligen un planeta, oyen la cuenta atrás y despegan. A la Luna se tarda unos tres días. A Neptuno, unos doce años, más que la edad de tu hijo o tu hija.
Preparar la maleta para el espacio es pura diversión. El casco, el traje y el tanque de aire son correctos. El paraguas, las chanclas y la pelota de playa no, y cada elección equivocada trae una razón divertida. Una cometa necesita viento, y en el espacio no hay viento.
El quiz termina con un despegue. Cada respuesta correcta es un depósito de combustible para el cohete. Con las diez correctas, vuela más allá de todos los planetas, hasta las estrellas.
Cómo jugar juntos
Salid fuera en una noche despejada. Buscad juntos la Luna y pregunta de dónde viene su luz. Después cuéntale a tu hijo o tu hija que cada estrella que ve es un sol, muy, muy lejos.
Usad pelotas de verdad para comparar tamaños. Poned en fila una canica, una pelota de ping-pong, una pelota de tenis y una pelota de playa, y deja que tu hijo o tu hija decida cuál es la Tierra. Para el Sol, señala vuestra casa.
Repetid la única regla de seguridad que da el juego: nunca mires directamente al Sol. Es una buena regla para decir en voz alta cada día de sol.
Después, pide a tu hijo o tu hija que te enseñe el orden de los planetas. Decírtelo en voz alta es una ronda más de práctica.