Un juego para contar, con una oruga hambrienta
Decir del uno al diez no es lo mismo que contar diez cosas. Este juego ayuda a tu hijo o tu hija a dar ese paso, manzana a manzana.
Qué aprende tu hijo o tu hija: un número para cada cosa
Muchos niños saben recitar los números muy pronto. Contar cosas reales es más difícil. Tu hijo o tu hija tiene que decir los números en orden y dar a cada cosa exactamente un número. Después necesita saber que el último número dice cuántos hay.
En Estados Unidos, estos son objetivos del kindergarten, y el juego trabaja cada uno. En Cuenta y toca, cada manzana recibe una etiqueta con su número y no se puede contar dos veces. Al final, el juego dice el total en voz alta.
Otras pantallas unen la misma cantidad en formas distintas: dedos, puntos, la cifra escrita y el nombre del número. Tu hijo o tu hija también repasa los números del 0 al 10 y ve aparecer esa cantidad de manzanas.
El cero también tiene su lugar. En el libro de los números y al escribir, tu hijo o tu hija aprende que cero quiere decir nada de nada, como un plato vacío.
Por qué hicimos este juego
A los niños pequeños les encanta la pregunta «¿Cuántos hay?». La hacen con las velas, los escalones y las galletas. Cuentan con muchísima energía, a veces saltándose una cosa o contando otra dos veces.
Queríamos un juego que recogiera esos despistes con suavidad. Si tu hijo o tu hija toca una manzana que ya está contada, la manzana se mueve y la voz le pide una sin número.
También queríamos que los dedos fueran bienvenidos. Un estudio a largo plazo encontró que los niños pequeños que contaban con los dedos sumaban mejor más adelante. Por eso el juego también muestra los números con las manos.
Por último, repartimos las cosas por la pantalla en lugar de ponerlas en fila. En Estados Unidos, los estándares del kindergarten esperan que los niños cuenten hasta 10 cosas desordenadas, así que cada toque pide un poco de atención.
Lo que más les gusta a los niños
La oruga se lleva todos los aplausos. En Dale de comer a la oruga, pide un número de manzanas, y tu hijo o tu hija las arrastra hasta su boca.
Si le das una de más, se ríe: «¡Ji, ji, qué cosquillas!», y te devuelve una. Es una forma divertida de aprender que de más no es la respuesta.
En el quiz, cada respuesta correcta gana una manzana. Al final, la oruga se las come una a una mientras cuenta, y con ocho o más se convierte en mariposa.
La pantalla de los puntos tiene su propia pequeña alegría. Tu hijo o tu hija puede trazar una línea con el dedo desde un número hasta la tarjeta con esa cantidad de puntos.
- Tocar la oruga en la pantalla de inicio para ver un truco y oír una curiosidad sobre números
- Un libro de los números con una nariz, cuatro patas de gato y ocho brazos de pulpo
- Memoria con un número y una tarjeta que muestra esa cantidad de cosas
Cómo jugar juntos
Contad en voz alta con tu hijo o tu hija en las primeras rondas, tocando la pantalla juntos. Id más despacio al final y pregunta: «Entonces, ¿cuántos hay?».
En la pantalla de los dedos, levanta también tus manos. Muestra el seis como una mano entera y uno más, igual que lo dice el juego.
Después de jugar, deja que tu hijo o tu hija sea quien ayuda a la oruga en la mesa. Pídele cuatro uvas o tres cucharas y contadlas juntos.
Deja que de vez en cuando haya un error. Cuando la oruga recibe demasiadas manzanas, pregunta: «¿Cuántas quería? ¿Cuántas le has dado?». Esa pequeña conversación convierte un despiste en una lección de contar.